una pequeña caleta
en el mar de
la literatura

 

Hace unos diez años escuché decir a un hombre que no se habían escrito historias originales desde la Odisea, en ese momento asentí amablemente pensando que, si esa fue la última historia original todo lo demás que existe es la reinterpretación de las emociones humanas universales en una combinación diferente para cada uno de nosotros.

Diez años después recuerdo el evento y pienso que aquel profesor era un señor cincuentón, sin mayor logro en la vida que una plaza vitalicia, tratando de imponerle sus opiniones a unos estudiantes de prepa y tal vez aquel hombre no tenía tan buen criterio.

Si ya no existen las historias originales ¿Por qué seguimos escribiendo? ¿Por qué seguimos narrando nuestras propias interpretaciones de las experiencias humanas? Hay un más de un millón historias reales y ficticias por ser escritas, todas ellas mezcladas en un mar de emociones.

Es aquí donde entran estas recopilaciones, lo único que tienen en común estas historias es el hecho de que los autores las entregaron de manera voluntaria y gratuita, no buscando nada más que el placer de compartir, tomar esa pequeña variación de la manera de ver la vida y colocándola en el manuscrito.

Este texto no representa ni la millonésima parte de las historias que faltan por narrarse, pero en este mar de literatura nos sentimos honrados de compartir esta pequeña caleta contigo.

Ernesto Molina
30 de julio del 2019