nota introductoria

 

A mediados del 2017 empezaron a llegar los reportes a la televisora. Un hombre sospechaba que Maximiliano de Habsburgo era el nuevo director de su corporativo. Una cajera de supermercado estaba convencida de que Antonio López de Santa Anna era el gerente de su sucursal. Alguien más afirmó que su vecino era Moctezuma II.

El INAH todavía no ha mostrado mayor interés en investigar por qué los villanos de la historia mexicana emergen, rompen la funda de su pasado y vuelven a poblar nuestra tierra. A nosotros, en nombre del buen periodismo, se nos ocurrió hacer un talk show en el que invitáramos a los villanos resurgidos a platicarnos cómo ha sido su experiencia de volver, cómo ven al país de cambiado, si, en esta ocasión, han hecho lo mismo que hicieron antes o han decidido implementar algún cambio.

Creímos que estas preguntas podían dar pie a un diálogo muy rico, así que nos pusimos manos a la obra.

Reunimos un equipo de producción y, platicando, llegamos a la conclusión de que nada hermana a las personas tanto como un buen plato de pizza y un vino tinto. Delante de una pizza, nada nos impide dialogar con el hombre que inició la aventura que acabó con el 90 % de la población indígena, o con el que instauró los setenta años de dictadura priísta. Delante de la pizza, todos somos iguales.

Al programa lo titulamos Noche de pizza con mi villano. Recordarán que la única temporada la transmitimos hace ya un par de años, todos los jueves por Canal Once.

Ahora hemos editado este libro con las versiones literarias de los mejores relatos que nuestros villanos (o aquellos que convivieron con ellos) vinieron a contarnos.

Sabina Berman

Conductora de Noche de pizza con mi villano.